Podríamos decir que la videoconferencia tiene las mismas funciones que los salones de conversación, pero con la característica añadida de que los interlocutores se están viendo y escuchando mutuamente.
Para ello debemos contar, al menos, con una conexión de banda ancha, una cámara web, un micrófono y un programa de videoconferencia instalado, en cada ordenador.
Para realizar una videoconferencia, es necesario tener en cuenta:
Planificar bien tiempos de conexión y que conozcas y compruebes todos los equipos y su correcto funcionamiento.
Cuidar los temas técnicos, como los micrófonos, las cámaras [existen sistemas específicamente diseñados para videoconferencia] así como la iluminación de la sala y la acústica de la misma.
· Buscar la implicación de todos los participantes y fomenta la interacción durante la sesión.
· Hablar vocalizando bien y mantener un volumen constante de voz, así como indicar cuándo se ha terminado de hablar, de manera que el o los interlocutores puedan comenzar con sus intervenciones.
· Durante las intervenciones tener en cuenta el posible retardo [tiempo transcurrido entre la emisión y la recepción] que para sistemas de baja calidad puede suponer un trastorno.
· Si nos vamos a valer de gráficos o imágenes para apoyar nuestra intervención, estas tendrán que estar expuestas mayor tiempo de lo habitual.
· Una vez terminada, se debe evaluar la experiencia tanto desde el punto de vista didáctico como técnico.